sábado, diciembre 30, 2006

2007 : New kids in the block

Al parecer, el 2007 trae nuevos vecinos al vecindario de la localización. Y digo vecindario, porque me refiero específicamente a Sudamérica.

Esta semana me enteré de que hay dos compañías que asomarán en la escena durante el 2007. Una de ellas, más que un rumor, una realidad confirmada, es una empresa brasileña que está a días de lanzar su sitio en Internet. Se trata de Loc-House. Ofrecerán servicios de traducción y DTP, y el equipo detrás de la iniciativa tiene vasta experiencia en la industria de la traducción y del Desktop Publishing.

Sobre la segunda, se trata de rumores no confirmados. No daré el nombre de la compañía por lo mismo, pero les puedo adelantar que se trata de una de las grandes, una compañía con oficinas en varios países, seguramente sin presencia en Latinoamérica, y que estaría trabajando para situarse en Argentina o Chile. En mayo pasado, Moravia se instaló en Rosario, una ciudad que congrega un número de compañías que ofrecen servicios de traducción a nivel internacional. En Chile, sólo podemos mencionar a Lionbridge (ex Bowne Global Solutions y Berlitz GlobalNet).

¿Qué hace falta para que podamos tener mayor participación en el concierto internacional de la traducción y los servicios lingüísticos en general? Ojalá que el rumor se transforme en realidad y que nos veamos beneficiados con la presencia de una segunda compañía (además de Lionbridge), por las nuevas plazas de trabajo, mayores oportunidades para los traductores locales y un mejor futuro para la traducción en Chile.

Me despido hasta el 2007. ¡Feliz Año Nuevo!

sábado, noviembre 18, 2006

La traducción en Chile (Parte I)


Hace algunos días, gracias a la invitación de un grupo de alumnos de la carrera de Traducción e Interpretación de la Universidad de Playa Ancha, tuve la oportunidad de dar a conocer, grosso modo, en qué está la industria global de la traducción en la actualidad a profesores y alumnos de al menos seis instituciones de educación superior del país.

Las preguntas y apreciaciones de la audiencia a la V Jornada de Traducción e Interpretación Inglés Español de la Universidad de Playa Ancha, alrededor de 300 personas, confirmaron lo que, como ex alumno y estudiante, experimenté hace ya casi 10 años.
Lamentablemente, la situación no ha mejorado.

La traducción como carrera profesional en la mayoría de las instituciones de educación superior, sean universidades estatales, privadas o institutos profesionales, se mantiene todavía muy al interior de las salas de clases y no existe relación alguna con la industria. Esto muchas veces se debe al simple desconocimiento de los responsables de la elaboración de mallas curriculares (la mayoría de los académicos, aunque traductores, no ejerce como traductor sino de manera esporádica y alejados de las nuevas tecnologías y tendencias) y muchas otras por la voluntad incomprensible – al menos desde mi punto de vista– de mantener la enseñanza de la traducción en una nebulosa romántica del traductor que traduce como pasatiempo, rodeado de diccionarios y acompañado de su incondicional máquina de escribir a orillas de una playa. Nada más lejano a la realidad.

Personalmente, creo firmemente en la teoría como una de las herramientas fundamentales para el desarrollo profesional exitoso de un traductor.

El manejo, y aun más, el dominio de la lengua materna es un aspecto que en nuestro oficio se da por sentado, ya que es la base de nuestra actividad. Son otros los desafíos que debe enfrentar el traductor de hoy.

Estos desafíos se relacionan directamente con la tecnología de un mundo cada día más globalizado y virtual.

La incorporación de asignaturas que comprendan uso y manejo de herramientas computacionales básicas para el trabajo cotidiano de un traductor (software CAT, clientes de FTP, de correo electrónico, aplicaciones de manejo de archivos, herramientas básicas de DTP, etc.) es una obligación, un deber que tiene cada institución por entregar a sus alumnos una educación de excelencia. Mientras que el derecho y el deber de los alumnos es exigirla.

Esto permitirá al recién egresado de traducción tener la posibilidad de competir con traductores de países como Argentina, México, Puerto Rico, etc., donde el desarrollo de la profesión nos lleva bastante más que la delantera.

martes, octubre 31, 2006

La industria de la traducción en EE.UU.

Encontré un interesante artículo que describe la realidad de la industria en Estados Unidos. Sorprende ver que la visión del autor es muy similar a la que uno podría tener por estos lados. El artículo completo en este link. A continuación, un "resumido" resumen.

1 Composición de la industria

  • La industria de la traducción se conoce poco y carece de reconocimiento en EE.UU.
  • La demanda de servicios de traducción está en crecimiento
  • En esta industria participan más de 3.000 empresas de traducción y varios miles de traductores
  • Gran parte de esos traductores no tiene formación educativa en traducción, aunque sí experiencia.
2 Tipos de traductores (in-house, fulltime freelance, part-time freelance)
  • Los traductores in-house, aquellos que trabajan para una empresa (no necesariamente de traducciones) a cambio de un sueldo, son los menos y tienden a percibir menos ingresos que los traductores freelance. Los que trabajan para el gobierno son los que menos ganan.
  • Fulltime freelance son los traductores que no tienen otra actividad lucrativa que traducir para otros.
  • Part-time freelance se refiere a aquellos que tienen una actividad lucrativa principal y se dedican a traducir en el tiempo que les queda.
3 Empresas de traducción
Existen al menos tres categorías bien definidas:
  • Pequeñas empresas con no más de 3 empleados, especializadas en pocos idiomas.
  • Empresas cuyo negocio principal no es la traducción pero que incorporan una división de traducción
  • Empresas que ofrecen traducción y servicios relacionados en muchos idiomas. La mayoría de las empresas se encuentran en esta última categoría, aunque con ingresos más bien bajos (menos de USD 25 millones en promedio)
Un punto interesante es que las grandes compañías que requieren traducción no centralizan este requerimiento, sino que cada departamento es libre de comprar servicios de traducción donde crean conveniente. Esto explica por qué las compañías de traducción cuentan entre sus listas a los mismos clientes corporativos (Marriott, Lockheed Martin, Boeing, etc.)

Por último, el artículo menciona la escasa regulación que existe en esta industria y el impacto que esto tiene en su reputación. A ello se suma la ignorancia de la gente acerca de las habilidades, el talento y la pericia necesarias para ofrecer servicios profesionales de traducción.

En resumen, una visión muy familiar, ¿no es cierto?

viernes, octubre 13, 2006

Google : ¿Delirios de grandeza?


Google aims high, (en español, Google tiene grandes propósitos).

Muchos saben que Google tiene un servicio de traducción automática. Con Google podemos traducir desde palabras hasta páginas web completas. Sin embargo, el resultado de estas traducciones dista mucho de ser aceptable. Por ejemplo, Google traduce "Time flies" en español como "Moscas de Tiempo". Lo interesante es que Google está trabajando en una tremenda aspiración cuyo fundamento principal es la traducción.

Según una nota en World Peace Herald, Google pretende derribar las barreras del idioma en lo que acceso a información se refiere. Alan Eustace, Senior Vice President de Ingeniería e Investigación en Google, dice al respecto: «en cinco o diez años, podremos acceder a toda la información, de todos los países, sin importar el idioma».

¿Cómo?
Desde hace algún tiempo, Google está trabajando para hacer esto realidad. Para ello está perfeccionando su propio sistema de traducciones automáticas. Lo más sorprendente es que para lograrlo no está trabajando con traductores humanos o especialistas en gramática. Según lo que entendí en este artículo, podríamos explicar el proceso como un procedimiento de alineación de textos, tal como lo haríamos con WinAlign, solo que en gran escala. Lo que hace el sistema es comparar textos con el mismo contenido, en varios idiomas, es decir, se alimenta de traducciones ya realizadas. Dado el poder de indexación de Google, la cantidad de textos comparados es enorme, tanto que solamente en la fase de pruebas Google logró examinar más de 200 mil millones de palabras, utilizando para ello las colecciones de documentos del sitio Web de las Naciones Unidas.

La indexación de grandes volúmenes de texto permite obtener análisis estadísticos y el uso de algoritmos para dar con la traducción más adecuada para un texto determinado. Podríamos decir que el servicio de traducción automática de Google se convertirá en la memoria de traducción más grande y completa que exista, con el plus de que no será de dos idiomas sino que de múltiples lenguas.

Si esto se convierte en realidad y si el nuevo sistema de traducción de Google funciona como se espera, estaremos frente a un nuevo paradigma de la Web, un hito que marcará el antes y el después en Internet. Sólo imaginemos que con Google podríamos leer todo el contenido de las búsquedas en nuestro idioma, sin importar si ese contenido fue originalmente escrito en japonés, ruso, italiano o hebreo: Google lo traducirá automáticamente para nuestra comodidad. En resumen, todo el contenido de la Internet estará disponible en nuestro idioma (o en chino, o en japonés o en italiano... you name it).

¿Mucha maravilla? Google nos tiene acostumbrados a las grandes sorpresas. Habrá que esperar y ver si Google logra superarse a sí misma. Honestamente, me conformaría con que el sistema traduzca "Time flies" como "El tiempo vuela"...

lunes, octubre 02, 2006

Otro lamentable caso de traducción automática



Este es otro de esos casos en que a nadie se le ocurrió que la traducción automática es un desastre si no hay traductores humanos que le echen una manito.

Admitamos, sin embargo, que el título y el final están correctamente traducidos:
"¡Atención!" y "GRACIAS. LA ADMINISTRACIÓN"
Todo lo que está entremedio es cualquier cosa menos español.

Tomado desde: pixel y dixel

sábado, septiembre 30, 2006

Día Internacional Del Traductor - 30 Septiembre


Hoy se conmemora en todo el mundo el Día del Traductor. Coincide con el Día de San Jerónimo, considerado por muchos como el primer traductor y el patrono de los traductores. San Jerónimo tradujo la Biblia al latín, por allá en el 383 d.C., versión denominada "Vulgata" (probablemente llamada así porque el latín era la lengua del pueblo, y hasta ese entonces la Biblia solamente se encontraba disponible para quienes conocían el griego y el hebreo) y, además, hizo toda una defensa de su traducción en la época, con un documento que se considera como el primer tratado de traductología.

Más o menos desde 1991, la FIT (Fédération Internationale des Traducteurs - Federación Internacional de Traductores), a través de su Comité de Relaciones Públicas, ha estado fomentando la celebración del 30 de septiembre como el día internacional del traductor, no tanto como un reconocimiento a San Jerónimo (que sería una celebración más bien religiosa) sino como una forma de promover la profesión en un mundo cada vez más globalizado y, por ende, dependiente de la actividad de los traductores.

Así, hoy se realizan distintas actividades en el mundo para celebrar la ocasión. En Chile, el COTICH (Colegio de Traductores e Intérpretes de Chile) y la Facultad de Letras de la Universidad Católica efectuaron, ayer 29 de septiembre, una actividad conmemorativa en dependencias del Campus San Joaquín, ocasión en que se concedió el Premio de Traducción 2006 a Marlene Hyslop, "en reconocimiento a su excelencia profesional y destacada labor en el ámbito gremial", según la nota de prensa de la UC.

Sin más que agregar, ¡feliz día a todos los traductores!

domingo, septiembre 24, 2006

¿Traductor o Intérprete?


Un diálogo común en nuestras vidas es cuando nos preguntan acerca de nuestra actividad. Invariablemente, en todas las ocasiones, la persona que me pregunta qué hago como traductor no sabe distinguir la diferencia entre traductor e intérprete. Básicamente, el diálogo es así:

- amigo/pariente/vecino : ¿Y a qué te dedicas?
- Sergio : Soy traductor.
- amigo/pariente/vecino : Ah, ¡qué interesante! ¿Y es muy difícil?
- Sergio : A veces sí. Hay que documentarse bastante.
- amigo/pariente/vecino : Igual debe ser complicado decir en español lo que la otra persona está hablando en inglés.
- Sergio : No, no. Eso se llama interpretación. Yo soy traductor, trabajo con textos.

La traducción y la interpretación son dos actividades que pueden estar muy relacionadas entre sí. En ambas se trabaja con los idiomas, ambas consisten en transmitir en un idioma meta lo que se comunica en un idioma fuente, y en ambas el conocimiento y la documentación son de vital importancia. Pero entonces, ¿qué hace que estas dos actividades sean tan distintas a la vez?

Son varios aspectos los que las diferencian. En primer lugar, la interpretación es oral. Una persona habla en un idioma x y el intérprete pronuncia sus enunciados en el idioma de destino. La traducción, en cambio, es escrita. El traductor recrea el contenido del autor en el idioma de destino. Esta diferencia nos lleva a la segunda: la interpretación es inmediata, es una actividad que se realiza a medida que el contenido se va generando. La inmediatez de la actividad depende del tipo de interpretación. En la interpretación simultánea, por ejemplo, el intérprete transmite el mensaje desde una cabina, el orador se expresa libremente sin detenciones y la audiencia escucha el contenido a través de audífonos. Es el tipo de interpretación que se aprecia en grandes reuniones, como las que se realizan en la ONU. La interpretación consecutiva es aquella donde el orador hace pausas en su discurso para que el intérprete lo comunique en el idioma de destino. En este caso, el intérprete se encuentra al lado del orador y por lo general no se utilizan soportes técnicos. Hay otros tipos de interpretación, pero creo que estas dos son las más frecuentes. Por otro lado, la traducción no es inmediata. Generalmente, el traductor realiza su actividad cuando el contenido original ya ha sido creado en su totalidad. En este sentido, el trabajo del traductor es menos estresante y permite corregir los errores. El traductor puede volver sobre el texto cuantas veces quiera o incluso contactar al autor para resolver dudas sobre su mensaje. El intérprete no tiene estas posibilidades.

De las dos diferencias ya enunciadas podemos derivar muchas más. Por ejemplo, decir que la herramienta de un intérprete es su voz y que la del traductor es su procesador de textos. El intérprete necesita documentarse antes de realizar su actividad, el traductor puede documentarse a medida que realiza su trabajo. La interpretación exige dominio absoluto de dos habilidades lingüísticas: la audición y la expresión oral. La traducción exige dominio de las otras dos: lectura y escritura.

¿Puede un traductor ser intérprete o viceversa?
Sí y no. Y esto es una opinión muy personal. La respuesta puede ser afirmativa, ya que existen muchas escuelas en que se prepara para ambas actividades. Como vimos, las diferencias son bastantes y, por ende, las habilidades y técnicas para realizar uno u otro trabajo también son distintas. En resumen, si una persona puede desarrollar de manera óptima las cuatro habilidades lingüísticas, podrá desempeñarse como traductor y como intérprete. Pero esto no es algo que ocurra con mucha frecuencia. Por lo general, desarrollamos algunas habilidades más que otras y eso termina por indicarnos cuál es el área donde mejor nos desempeñaremos (en caso de que hayamos recibido instrucción en ambas actividades). Por otra parte, creo que es mucho mejor dedicarse a una sola actividad y perfeccionarse en ella. En mi caso, mi universidad me preparó para ser traductor y no para ser intérprete, de modo que no conozco las técnicas de interpretación y tampoco he desarrollado al máximo las habilidades lingüísticas necesarias para realizar ese trabajo. Sí, soy bilingüe, pero leo mejor que lo que escribo, no me cuesta conversar en inglés, pero sí decir en español lo que otra persona acaba de pronunciar en inglés.

Entonces, quedamos en eso: soy traductor y no intérprete. ¿Entendió la diferencia?

domingo, septiembre 17, 2006

MT : Traducción Automática

La traducción automática (Machine Translation, MT) es un tema polémico en el mundo de la traducción. Tiene tanto defensores como detractores, y existen compañías que han destinado enormes cantidades de su presupuesto para desarrollar sistemas que sean confiables. La discusión parece centrarse en la pregunta "¿Es dispensable el trabajo de la traducción humana?"

Yo ya tenía una respuesta al respecto en mis primeros años de universidad tras haber usado software como Power Translator y, a diferencia de algunos de mis compañeros, nunca vi la MT como una amenaza para el trabajo de los traductores de carne y hueso, básicamente debido a la diferente calidad del resultado. No obstante, es cierto que el cliente decide con quién (o qué) trabajar y, en este sentido, es muy probable que los clientes estén más interesados en reducir los costos de traducción al mínimo que en lo saludable que puedan resultar las versiones de sus documentos en otros idiomas. Momento, es verdad que muchos clientes sí pagan mucho dinero para obtener calidad, pero no podemos negar que hay aquellos a los que básicamente no les interesa, y encontré un ejemplo claro de esto mientras leía un artículo de Common Sense Advisory.

En dicho artículo se menciona la traducción del sitio Web oficial de la ciudad de San Francisco, California. Por razones de presupuesto, la traducción fue realizada solamente con software automático en dos sabores: Google y Systran. Los resultados no fueron satisfactorios y el alcalde de la ciudad solicitó a un comité revisar la traducción de los distintos idiomas. La conclusión: el sitio tiene secciones cuyo lenguaje es ininteligible.

Source: US English


Target: Spanish


Si bien la discusión que produce la traducción automática está lejos de concluir, hay algo que no podemos dejar de saber: la MT no es un sustituto de la traducción humana. No se trata de rechazarla de plano (en eso estoy de acuerdo con el autor de CAS), pero sí hay que entender que si un cliente desea usar traducción automática, necesariamente necesitará un grupo de expertos que editen los resultados. La traducción automática no es infalible, pero puede convertirse en una herramienta útil si se la utiliza con el cuidado necesario.

jueves, septiembre 07, 2006

Oportunidades

Resulta un poco triste ver que muchos traductores se titulan para terminar haciendo clases de inglés (quizás en el mejor de los casos) o involucrándose en quehaceres no relacionados con los idiomas. Y está bien, es cierto: nos desanima no encontrar un lugar donde ejercer a cambio de un ingreso estable. Es probable que la mayoría nos graduemos con el paradigma equivocado: quizás el traductor es por defecto un profesional freelance, y un freelance tiene que ir hacia las oportunidades, no esperar a que éstas aparezcan. En nuestro caso, creo que esas oportunidades están más allá de nuestras fronteras, específicamente en los países que producen bienes manufacturados y cuyas empresas buscan penetrar en nuevos mercados.

¿Cómo llegar a esas oportunidades? Esa ya es otra historia. Nadie dijo que es un asunto sencillo y libre de esfuerzo. Es todo lo contrario: hay que sortear muchos obstáculos y estar dispuesto a hacer sacrificios (¡como en todos los ámbitos de la vida nomás!), pero bien vale la pena.